Estos revisteros me lo trajeron los Reyes Magos.
Eran de madera lisa.
Hacia tiempo que tenía guardado un papel con
motivos de cocina.
Lo compre porque me gustó mucho y porque
algún día me haría falta. Seguro que os suena
esto de comprar para utilizarlo en algún momento.
Y este ha sido el resultado. Les he puesto el fondo
del mismo tono que tiene la cocina y he repartido
pasta, tomates, verduras... por todos lados.

























